Finalment, una alternativa als
combustibles fòssils
Increïble, però cert. Ja tenim una alternativa al petroli en els mitjans de transport per carretera. Un motor d’aire comprimit, econòmic i net. Aviat estarà disponible a Espanya per poc més de 15.000 euros.
FIXEU-VOS-HI BÉ. Recarregar el MDI ens costarà 1 EURO cada 200 quilòmetres!!! A més a més, carrega aire de l’exterior i el retorna pur. NOMÉS UN INCONVENIENT: és un cotxe de poc cavallatge, poc apte per a recorreguts interurbans.
Diuen que el MDI es fabricarà a Espanya, concretament hi haurà una factoria a Barcelona, al Vallès Oriental.

Web oficial del
fabricant
Temes de debat:
-Quan trigarem a disposar d’energies renovables i no contaminants en tots els àmbits de l’activitat humana?
-És possible defugir les pressions de les grans corporacions que exploten els combustibles fòssils?
-Les grans companyies petroleres no pensen a mitjà ni llarg termini, només els interessa el benefici immediat, sense tenir en compte les conseqüències mediambientals de la seva activitat. Podem seguir tolerant que una minoria s’enriqueixi sense escrúpols? Tornar a Assignatures
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Podeu llegir l’article que teniu a continuació o anar a la web oficial de l’empresa francesa impulsora del projecte.
Un coche
de aire comprimido.
Cortesia El País Catalunya
Un
ingeniero francés inventa un sistema revolucionario que propulsa un vehículo
con un mínimo gasto de energía
ENRIC BADIA | Niza
¿Un
coche sin gasolina? Sí. Un coche sin combustible? También. Guy Negre, un
ingeniero francés que ha trabajado en la construcción de aviones y en la
fórmula 1, dice que tiene a punto de homologación un coche utilitario que
equipa un motor de aire comprimido que se presenta como una revolución para el
transporte en ciudad. Por su capacidad de aceleración y de velocidad y por su
autonomía, la propuesta de coche sin combustible se adapta a los usos y
necesidades de la circulación por ciudad más que por carretera.
Cuantos
se han acercado a la sede de la empresa MDI (Moteur Développement
International) en Niza, donde Negre está desarrollando su proyecto, han aceptado
que técnicamente el motor ofrece credibilidad. En cuanto al resultado final del
coche hay más incertidumbre, porque de momento tiene pendiente su prueba
definitiva: la homologación. En uno o dos meses, Negre afirma que también habrá
superado esta prueba.
" El vehículo
mide 3,84 metros y puede circular sin recargarse a un máximo de 110 por hora
"
El
profesor Jesús Álvarez, de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), una de
las voces expertas en este campo, pide prudencia ante la novedad tecnológica hasta
que no haya pasado la homologación. Si Negre cumple su calendario, en un año
podría iniciarse la fabricación y comercialización del coche. En España,
también: tres empresarios han hecho reserva a MDI del derecho de fabricación
del vehículo en Valencia, Galicia, Madrid y Cataluña.
Sólo
consume aire y para circular no necesita más que recargar las cuatro botellas
de aire comprimido que lleva adosadas en la parte inferior y que precisa para
la inyección del motor. En la sede de la empresa MDI, Negre enseña orgulloso su
prototipo, que sólo capta aire del exterior para introducirlo en la cámara de
compresión y el de las botellas para hacer la inyección. Por el consumo del
motor (y no por el resto de materiales utilizados) se puede considerar un coche
ecológico, aunque su principal valor comercial no está en la etiqueta verde,
sino en su consumo: algo más de una peseta por kilómetro, o lo que es lo mismo,
10 veces menos que el coste de un vehículo de gasolina de características
similares.
El
resultado de la aplicación del motor a un nuevo concepto de coche utilitario es
un vehículo que se podría considerar un monovolumen de dimensiones pequeñas,
adaptado especialmente a la circulación urbana, donde la velocidad y el
kilometraje no son objetivos prioritarios. El MDI 'no es un vehículo de lujo,
sino un coche urbano, basado en la economía de mantenimiento y con el objetivo
de ser lo más útil posible', asegura el ingeniero francés.
El
coche mide 3,84 metros de largo por 1,46 de ancho, puede circular a una
velocidad máxima de 110 kilómetros por hora, y supera en condiciones óptimas
los 240 kilómetros o el equivalente a 10 horas de circulación sin tener que
recargar las botellas de aire. El motor de dos cilindros, tiene una potencia de
50 caballos (cv) y cubica 1.200 centímetros cúbicos, por lo que ofrece un
comportamiento similar al de un diesel. Si se le pide más rendimiento, el
consumo de aire sube en picado y la autonomía baja. Cuando las bombonas están
vacías se puede optar por una recarga rápida con un compresor industrial, de no
más de tres minutos. También se puede recargar a través de la red eléctrica
doméstica, con un consumo de 5,5 kilovatios durante 4 horas, aunque los
técnicos españoles han advertido al ingeniero francés que esta potencia no está
a disposición de la mayoría de los domicilios del país. En condiciones óptimas
-a 50 kilómetros por hora-, su autonomía dobla a la de los coches eléctricos
más avanzados. No contamina porque la emisión de gases es cero, y de su tubo de
escape no sale más que aire purificado a cero grados.
Falta
analizar qué consumo energético exigirá la recarga de las bombonas y ver cuál
es su sostenibilidad. Víctor Macià, gerente del Centro para la Empresa y el
Medio Ambiente de la Generalitat, considera necesario este estudio, aunque
afirma que a primera vista el invento despierta entusiasmo. Macià es más
optimista sobre el rendimiento del motor que sobre los periodos de fabricación
que tiene marcados Negre y, como Álvarez, entiende que tener el coche
homologado marcará la inflexión del proyecto a la realidad. Macià también
advierte que se debería desarrollar la logística de recarga, reparaciones y
asistencia de los vehículos, que aún no está proyectado.
El
secreto del motor está en haber logrado la inmovilización del pistón al final
del recorrido de compresión a través de unas bielas articuladas, lo cual
permite efectuar el proceso de inyección de aire a temperatura ambiente (de las
botellas) en una cámara donde la compresión (20 bares) ha elevado la
temperatura del aire a 400 ºC. El cambio de temperatura produce la expansión
del aire, lo cual mueve el pistón, que acaba funcionando como un muelle, y el
coche empieza a andar. ¿Y cómo logra el primer golpe de pistón, el de
arrancada? No tiene mayores secretos ni complicaciones: con un motor de
arranque eléctrico, como la mayoría de vehículos.
Javier
García, vicepresidente de la fundación Ecotopía, mantiene que Negre tiene entre
manos 'el embrión de una idea preciosa'. El desarrollo del motor le parece que
'puede ser revolucionario', aunque lamenta que el hecho de querer tener no sólo
un motor, sino todo un coche, puede acabar retrasando el proyecto. Le ve un
sinfín de utilidades, tanto en ciudad como en circuitos cerrados, donde no se
pueden introducir motores de combustión, como podrían ser los aeropuertos.
Haber emprendido el proyecto en solitario, como ha hecho Negre, e ir a
contracorriente 'pueden ser un obstáculo', según García.
El
coche necesitaba ser ligero para optimizar el consumo del motor -pesa poco más
de 700 kilos- y Negre lo ha conseguido a base de un chasis de aluminio, ruedas
de poco diámetro, una carrocería de fibra de vidrio inyectada de poliuretano,
que aísla del ruido y de la temperatura, y un revolucionario sistema de
instalación eléctrica que permite que, conectando todas las partes del coche
que necesitan energía a la batería o al alternador con un solo hilo, todo se
ponga en marcha convenientemente a través de un aparato de radiofrecuencia y se
ahorra 25 kilos de peso.
El
ingeniero francés está trabajando en paralelo en el acabado de los cinco
primeros vehículos de preserie para poder pasar la homologación, y en la
optimización del proceso posterior de fabricación. La primera fábrica, la de
Niza, quiere tenerla acabada para septiembre y después, en cinco meses, sacar
coches al mercado, aunque de momento no ha puesto la primera piedra. Ha
planificado que la construcción de los vehículos se haga en plantas repartidas
por todo el mundo, de las cuales seis estarían en España.
Las
plantas se montarían por un sistema de franquicias y, a juicio de Miquel
Celades, representante oficial de MDI en España y América del Sur, para tener
la fábrica a punto de producción se necesita una inversión de unos 1.000
millones de pesetas y una reserva de unos 300 millones más para la primera
compra de material. Negre quiere que las plantas, que serán todas iguales,
produzcan a un ritmo de un vehículo cada 50 minutos, lo que supone entre 2.000
y 6.000 al año. El precio de venta se calcula en 1,5 millones, del que el 33%
sería el beneficio bruto para el inversor.
El
coche del motor de aire, visto de frente, parece sonreírnos. Sin duda, Negre va
a precisar en los próximos meses que la vida también le
sonría para ver como su invento se introduce en el difícil mercado del motor.
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